Hace unos días publicábamos en La Vanguardia.com un artículo en el que varios expertos del ámbito de la psicología y la comunicación opinaban sobre la gestión que hace la Policía de su cuenta en Twitter.
A raíz de esta pieza pude constatar -aún más si cabe- la división que existe en torno al tono que usa la Policía en las redes sociales. Ayer precisamente celebraron los 500.000 seguidores en su cuenta de Twitter, pero los números no convencen a todos. Aquí va el storify con las opiniones que recabé.
jueves, 13 de junio de 2013
lunes, 27 de mayo de 2013
Periodismo y redes sociales. Un ejemplo reciente de sintonía en La Vanguardia
La revista de la asociación de mujeres periodistas cita en su último número a La Vanguardia como ejemplo del uso que el periodismo puede hacer de las redes sociales.
lunes, 20 de mayo de 2013
¿Es el branded content periodismo?
Uno de los efectos que ha provocado la doble crisis en la que está inmerso el periodismo es que cada vez existan menos oportunidades de empleo en los medios de comunicación. Esto afecta tanto al volumen de contratos como a las colaboraciones de freelances.
Una de las pocas salidas laborales que ha surgido para los licenciados en periodismo es la creación de contenido para las marcas, el branded content, o lo que es lo mismo: asumir la elaboración de contenidos de empresa y difundirlos a través de sus propios canales como blogs o redes sociales.
En el mundo anglosajón, a la creación de contenidos de marca se le llama brand journalism y durante los últimos meses, en España se está asumiendo la traducción periodismo de marca para designar algo que tiene muy poco que ver con el periodismo y, según he podido comprobar, está generando confusión sobre lo que es una cosa y otra.
Trabajar para el gabinete de comunicación de una empresa o hacer periodismo no es lo mismo. Ambas son profesiones igual de dignas, e incluso a veces resulta más honesto hablar en nombre de una marca porque está muy claro a quién se representa, algo que en periodismo no es tan evidente en muchos casos porque, por desgracia, no es raro que se publiquen piezas que el lector cree objetivas en función de intereses políticos o económicos ocultos.
Hacer branded content no es periodismo porque el contenido que se crea está necesariamente condicionado por los intereses de una marca, y hacer periodismo -por naïf que hoy pueda parecer- es crear contenido sin otra razón más que ofrecer un servicio público: generar información de interés que resulta más útil cuanto más ayuda a combatir injusticias, a cambiar las cosas.
Es cierto que el periodismo necesita volverse a encontrar y que el término se ha corrompido por las malas prácticas, pero aunque sea solo por los grandes profesionales que han existido y los que hoy en día tratan de ejercer su profesión con honestidad tenemos la obligación de defender el verdadero sentido de esta palabra.
Mejor hablar de creación de contenidos de marca. Este es el Storify de la conversación que propició este post.
Una de las pocas salidas laborales que ha surgido para los licenciados en periodismo es la creación de contenido para las marcas, el branded content, o lo que es lo mismo: asumir la elaboración de contenidos de empresa y difundirlos a través de sus propios canales como blogs o redes sociales.
En el mundo anglosajón, a la creación de contenidos de marca se le llama brand journalism y durante los últimos meses, en España se está asumiendo la traducción periodismo de marca para designar algo que tiene muy poco que ver con el periodismo y, según he podido comprobar, está generando confusión sobre lo que es una cosa y otra.
Trabajar para el gabinete de comunicación de una empresa o hacer periodismo no es lo mismo. Ambas son profesiones igual de dignas, e incluso a veces resulta más honesto hablar en nombre de una marca porque está muy claro a quién se representa, algo que en periodismo no es tan evidente en muchos casos porque, por desgracia, no es raro que se publiquen piezas que el lector cree objetivas en función de intereses políticos o económicos ocultos.
Hacer branded content no es periodismo porque el contenido que se crea está necesariamente condicionado por los intereses de una marca, y hacer periodismo -por naïf que hoy pueda parecer- es crear contenido sin otra razón más que ofrecer un servicio público: generar información de interés que resulta más útil cuanto más ayuda a combatir injusticias, a cambiar las cosas.
Es cierto que el periodismo necesita volverse a encontrar y que el término se ha corrompido por las malas prácticas, pero aunque sea solo por los grandes profesionales que han existido y los que hoy en día tratan de ejercer su profesión con honestidad tenemos la obligación de defender el verdadero sentido de esta palabra.
Mejor hablar de creación de contenidos de marca. Este es el Storify de la conversación que propició este post.
lunes, 4 de febrero de 2013
Interesante entrevista con Fátima sobre redes sociales y periodismo
El viernes fui entrevistada por la investigadora de la Universidad Complutense de Madrid Fátima Martínez.
Fátima ha llevado a cabo un exhaustivo trabajo que ha consistido en gran parte en contactar tanto con directores como con otras figuras, que en los medios de comunicación se ocupan de innovación y redes sociales. Me explicó que todos los profesionales consultados habían coincidido en la importancia de tener presencia en los social media.
Entre otras cosas, yo le aclaré que yo no soy community manager, sino responsable de redes sociales. En La Vanguardia.com, estamos organizados de una forma algo atípica que aprovecho para explicar: Antes de la eclosión de las redes sociales, ya existía una sección de participación en la que trabajan tres gestores de comunidad desde hace muchos años. Así que participación y redes sociales trabajamos juntos, pero estamos organizados en dos departamentos distintos.
Físicamente estoy integrada en el área de información, la de última hora, y mi función es múltiple: por un lado me responsabilizo de la edición de la información que se emite desde los perfiles de las redes sociales de La Vanguardia.com. También me encargo, junto a mis compañeros de participación, de adaptar determinadas campañas a los social media. Mi trabajo consiste asimismo en hacer de puente entre la redacción y las redes sociales estando atenta lo que ocurre, así como de todos los cambios y novedades en este campo para evaluar su posible adaptación a la redacción. Además, formo y asesoro a periodistas en este campo. En resumen, mi papel radica en definir la identidad y la imagen de La Vanguardia.com en las redes sociales, en establecer las formas de diálogo y el tono que adopta el medio a través de sus perfiles con el objetivo de llegar al máximo de usuarios posible por estos canales.
Fátima ha mantenido entrevistas con muchísimos profesionales en un momento en el que las redacciones se están adaptando a este nuevo entorno en el que los roles tradicionales se están redefiniendo. Sin duda, su tesis resultará de gran interés académico en este contexto, así que esperamos verla pronto publicada.
Fátima ha llevado a cabo un exhaustivo trabajo que ha consistido en gran parte en contactar tanto con directores como con otras figuras, que en los medios de comunicación se ocupan de innovación y redes sociales. Me explicó que todos los profesionales consultados habían coincidido en la importancia de tener presencia en los social media.
Entre otras cosas, yo le aclaré que yo no soy community manager, sino responsable de redes sociales. En La Vanguardia.com, estamos organizados de una forma algo atípica que aprovecho para explicar: Antes de la eclosión de las redes sociales, ya existía una sección de participación en la que trabajan tres gestores de comunidad desde hace muchos años. Así que participación y redes sociales trabajamos juntos, pero estamos organizados en dos departamentos distintos.
Físicamente estoy integrada en el área de información, la de última hora, y mi función es múltiple: por un lado me responsabilizo de la edición de la información que se emite desde los perfiles de las redes sociales de La Vanguardia.com. También me encargo, junto a mis compañeros de participación, de adaptar determinadas campañas a los social media. Mi trabajo consiste asimismo en hacer de puente entre la redacción y las redes sociales estando atenta lo que ocurre, así como de todos los cambios y novedades en este campo para evaluar su posible adaptación a la redacción. Además, formo y asesoro a periodistas en este campo. En resumen, mi papel radica en definir la identidad y la imagen de La Vanguardia.com en las redes sociales, en establecer las formas de diálogo y el tono que adopta el medio a través de sus perfiles con el objetivo de llegar al máximo de usuarios posible por estos canales.
Fátima ha mantenido entrevistas con muchísimos profesionales en un momento en el que las redacciones se están adaptando a este nuevo entorno en el que los roles tradicionales se están redefiniendo. Sin duda, su tesis resultará de gran interés académico en este contexto, así que esperamos verla pronto publicada.
miércoles, 30 de enero de 2013
Los medios no podemos descargar fotos de Twitter sin permiso
Los medios no podemos usar las imágenes que se publican en Twitter de cualquier forma. La manera más fácil de hacerlo es insertar el tuit que la contenga mediante el código html que proporciona Twitter. Este método es el único legal. En el caso de que nos las queramos descargar debemos pedir permiso a su autor en todo caso.
El letrado especialista en derecho digital, Xavier Ribas, lo explica de una forma muy clara en este excelente post ¿Puede un periódico publicar las fotos que tuiteas? . Sería deseable que los medios pusiéramos más atención a los aspectos legales que hay que tener en cuenta para actuar en las redes sociales y así evitar situaciones como esta, ocurrida recientemente.
El letrado especialista en derecho digital, Xavier Ribas, lo explica de una forma muy clara en este excelente post ¿Puede un periódico publicar las fotos que tuiteas? . Sería deseable que los medios pusiéramos más atención a los aspectos legales que hay que tener en cuenta para actuar en las redes sociales y así evitar situaciones como esta, ocurrida recientemente.
miércoles, 23 de enero de 2013
#TwitteriodismoSUR el debate sobre la marca personal y todo lo que me llevo
Ayer participé en la primera jornada del seminario ¿Hay periodismo en Twitter? en Málaga, organizada por Diario SUR- Vocento y coordinada por Teodoro León Gross y Ramón Salaverría. La casualidad hizo que tuviera que intervenir en la mesa sobre el punto de vista de la empresa aunque mi discurso se adecue más a la sesión en la que se hablará de cómo usamos Twitter para hacer periodismo, mi día a día.
viernes, 11 de enero de 2013
Redes sociales y periodismo: un impulso a la creación y a la difusión de contenidos
En La Vanguardia.com tenemos hoy un nuevo ejemplo de cómo las redes sociales pueden usarse en periodismo: Esta noticia sobre empresas que han nacido y se mantienen pese a la crisis ha sido creada a partir de testimonios de lectores, en gran parte obtenidos gracias a Twitter.
El proyecto parte de una pieza inicial de la periodista Raquel Quelart sobre la emprendeduría como salida al paro. Usamos esta noticia como base para pedir más testimonios, y acordamos abrir la etiqueta #NegocioAntiCrisis para que los lectores nos expliquen su experiencia. A lo largo del día recibimos múltiples tuits como respuesta que quedan integrados en esta noticia inicial mediante un widged. Más tarde, la periodista autora de la primera información valora los testimonios recibidos y crea 'Empresas que nacieron en crisis', la segunda parte de la primera noticia.
En este caso, Twitter ha tenido un papel clave: el periodista crea contenido gracias a las aportaciones de los lectores, a la vez que estos lo viralizan empujados por la satisfacción que experimentan con su experiencia participativa, a la retribución de sentirse escuchados.
El proyecto parte de una pieza inicial de la periodista Raquel Quelart sobre la emprendeduría como salida al paro. Usamos esta noticia como base para pedir más testimonios, y acordamos abrir la etiqueta #NegocioAntiCrisis para que los lectores nos expliquen su experiencia. A lo largo del día recibimos múltiples tuits como respuesta que quedan integrados en esta noticia inicial mediante un widged. Más tarde, la periodista autora de la primera información valora los testimonios recibidos y crea 'Empresas que nacieron en crisis', la segunda parte de la primera noticia.
En este caso, Twitter ha tenido un papel clave: el periodista crea contenido gracias a las aportaciones de los lectores, a la vez que estos lo viralizan empujados por la satisfacción que experimentan con su experiencia participativa, a la retribución de sentirse escuchados.
¿Tienes una empresa que esté triunfando pese a la crisis? Explícanoslo con #NegocioAntiCrisis ¡Publicaremos vuestras experiencias!
— LaVanguardia.com (@LaVanguardia) enero 10, 2013
Este ejemplo permite apreciar la función clave que pueden llegar a ejercer las redes sociales en el periodismo digital: tanto en la creación del contenido como -sobretodo- en su posterior difusión, o lo que es lo mismo, en la unión entre periodismo y negocio.
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